¿Atorado? Qué Hacer si tu Perro Tiene Algo en la Garganta

La tos en perros, percibida a menudo como si tuvieran algo atorado en la garganta, es una manifestación clínica común que puede generar gran preocupación en los dueños. Aunque la primera impresión pueda ser la presencia de un objeto extraño, las causas subyacentes son variadas y pueden abarcar desde problemas triviales hasta condiciones médicas serias que requieren atención veterinaria inmediata. Este artículo explora en profundidad las posibles etiologías de esta tos particular, proporcionando una guía exhaustiva para comprender, diagnosticar y abordar el problema de manera efectiva. El objetivo es ofrecer una visión completa, considerando tanto las posibilidades más evidentes como las menos comunes, para que los dueños puedan tomar decisiones informadas sobre la salud de sus mascotas.

Causas Comunes de la Tos en Perros que Simula Obstrucción

Es fundamental comenzar analizando las causas más frecuentes que simulan la sensación de tener algo atorado en la garganta. Si bien la presencia de un cuerpo extraño es una posibilidad real, existen otras condiciones que pueden manifestarse de manera similar:

1. Traqueobronquitis Infecciosa Canina (Tos de las Perreras)

La traqueobronquitis infecciosa canina, comúnmente conocida como "tos de las perreras", es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que afecta principalmente a perros que se encuentran en entornos con alta densidad poblacional, como residencias caninas, refugios o parques. Aunque se denomina "tos de las perreras", cualquier perro puede contraerla. Está causada por una variedad de agentes infecciosos, tanto virales (como el virus de la parainfluenza canina y el adenovirus canino tipo 2) como bacterianos (principalmenteBordetella bronchiseptica). Estos patógenos inflaman la tráquea y los bronquios, provocando una tos seca y áspera, a menudo descrita como un "graznido de ganso" o como si el perro intentara expulsar algo de su garganta. La irritación de la tráquea también puede desencadenar arcadas o regurgitación después de toser.

Diagnóstico: El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica (exposición reciente a otros perros) y los signos clínicos característicos. El veterinario puede realizar pruebas adicionales, como un hisopado traqueal para identificar el agente infeccioso específico, aunque esto no siempre es necesario para iniciar el tratamiento.

Tratamiento: El tratamiento suele ser sintomático, con el objetivo de aliviar la tos y prevenir complicaciones secundarias. Esto puede incluir:

  • Reposo: Evitar el ejercicio extenuante y la exposición a ambientes fríos o irritantes.
  • Supresores de la tos: El veterinario puede prescribir supresores de la tos para reducir la frecuencia y la intensidad de la tos. Es crucial no administrar medicamentos para humanos sin la aprobación del veterinario, ya que algunos pueden ser tóxicos para los perros.
  • Antibióticos: Si se sospecha una infección bacteriana secundaria, el veterinario puede recetar antibióticos.
  • Broncodilatadores: En algunos casos, se pueden utilizar broncodilatadores para abrir las vías respiratorias y facilitar la respiración.

Prevención: La vacunación contra la tos de las perreras es una medida preventiva eficaz, especialmente para perros que frecuentan entornos con alta densidad poblacional. La vacuna está disponible en forma inyectable o intranasal. Además, es importante evitar el contacto con perros enfermos y mantener una buena higiene.

2. Colapso Traqueal

El colapso traqueal es una condición degenerativa que afecta principalmente a razas pequeñas y miniatura, como el Yorkshire Terrier, el Pomerania, el Chihuahua y el Caniche Toy. La tráquea, que es el conducto que transporta el aire a los pulmones, está formada por anillos cartilaginosos incompletos. En perros con colapso traqueal, estos anillos cartilaginosos se debilitan y aplanan con el tiempo, lo que provoca que la tráquea se colapse, especialmente durante la inspiración. Este colapso obstruye el flujo de aire y causa una tos característica, descrita como un "graznido de ganso" o una tos seca y áspera que empeora con la excitación, el ejercicio o la presión sobre el cuello (por ejemplo, al tirar de la correa). La tos puede sonar como si el perro estuviera tratando de expulsar algo de su garganta.

Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos clínicos y los hallazgos de las pruebas de diagnóstico por imagen. La radiografía de tórax puede revelar el colapso traqueal, pero la fluoroscopia (radiografía en movimiento) o la endoscopia (visualización directa de la tráquea con una cámara) son más sensibles para detectar el colapso dinámico que ocurre durante la respiración.

Tratamiento: El tratamiento depende de la gravedad del colapso traqueal. Los casos leves a moderados pueden manejarse con medidas conservadoras, como:

  • Control del peso: La obesidad exacerba el colapso traqueal.
  • Uso de arnés en lugar de collar: Evitar la presión sobre el cuello.
  • Supresores de la tos: Para reducir la frecuencia y la intensidad de la tos.
  • Broncodilatadores: Para abrir las vías respiratorias.
  • Corticosteroides: Para reducir la inflamación de la tráquea.
  • Sedantes: Para reducir la excitación y la ansiedad.

En casos graves, puede ser necesaria la cirugía para colocar un stent traqueal (un tubo que mantiene la tráquea abierta). Sin embargo, la cirugía conlleva riesgos y no siempre es exitosa.

3. Cuerpos Extraños

La ingestión o inhalación de cuerpos extraños es una causa común de tos en perros, especialmente en cachorros y perros jóvenes que tienen la tendencia a masticar y tragar objetos. Los cuerpos extraños pueden alojarse en diferentes partes del tracto respiratorio, como la boca, la faringe, la laringe, la tráquea o los bronquios. Los objetos más comunes que se encuentran son huesos, astillas, juguetes, palos, espinas, anzuelos y fragmentos de tela. La presencia de un cuerpo extraño en el tracto respiratorio irrita e inflama los tejidos circundantes, lo que provoca tos, dificultad para respirar, arcadas, regurgitación y, en casos graves, asfixia. La tos puede sonar como si el perro estuviera tratando de expulsar el objeto.

Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la historia clínica (si el dueño presenció la ingestión o inhalación del objeto), los signos clínicos y los hallazgos del examen físico. El veterinario puede intentar visualizar el cuerpo extraño en la boca o la faringe. La radiografía de tórax puede ser útil para detectar cuerpos extraños radiopacos (como huesos o metales). En algunos casos, puede ser necesaria la endoscopia o la broncoscopia para visualizar y extraer el cuerpo extraño.

Tratamiento: El tratamiento consiste en la extracción del cuerpo extraño. Si el objeto está alojado en la boca o la faringe, el veterinario puede extraerlo manualmente con pinzas o fórceps. Si el objeto está alojado en la tráquea o los bronquios, puede ser necesaria la endoscopia o la broncoscopia para extraerlo con instrumentos especiales. En algunos casos, puede ser necesaria la cirugía para extraer el cuerpo extraño. Después de la extracción, el veterinario puede prescribir antibióticos para prevenir infecciones secundarias y antiinflamatorios para reducir la inflamación.

Prevención: La prevención es fundamental para evitar la ingestión o inhalación de cuerpos extraños. Se deben mantener fuera del alcance de los perros objetos pequeños y peligrosos, como huesos, astillas, juguetes pequeños, palos, espinas y anzuelos. Se debe supervisar a los cachorros y perros jóvenes mientras juegan y se les debe enseñar a no masticar objetos inapropiados.

4. Enfermedad Cardíaca

La enfermedad cardíaca es una causa importante de tos en perros, especialmente en razas grandes y en perros mayores. La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) es la forma más común de enfermedad cardíaca que causa tos. En la ICC, el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo. Esto provoca una acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar) y en el abdomen (ascitis). El edema pulmonar irrita las vías respiratorias y provoca tos, que a menudo empeora por la noche o con el ejercicio. La tos puede ser seca o húmeda, y puede sonar como si el perro estuviera tratando de expulsar algo de su garganta. Además de la tos, los perros con ICC pueden presentar otros signos clínicos, como dificultad para respirar, fatiga, debilidad, pérdida de apetito y aumento de la frecuencia cardíaca.

Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos clínicos, el examen físico y las pruebas de diagnóstico. El veterinario auscultará el corazón y los pulmones para detectar soplos cardíacos o sonidos respiratorios anormales. La radiografía de tórax puede revelar cardiomegalia (aumento del tamaño del corazón) y edema pulmonar. El electrocardiograma (ECG) puede detectar arritmias cardíacas. El ecocardiograma (ultrasonido del corazón) es la prueba más sensible para evaluar la estructura y la función del corazón.

Tratamiento: El tratamiento de la ICC tiene como objetivo aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y prolongar la supervivencia. El tratamiento suele incluir:

  • Diuréticos: Para eliminar el exceso de líquido de los pulmones y el abdomen.
  • Inhibidores de la ECA: Para dilatar los vasos sanguíneos y reducir la carga de trabajo del corazón.
  • Pimobendan: Para mejorar la contractilidad del corazón y dilatar los vasos sanguíneos.
  • Oxígeno: En casos graves de dificultad respiratoria.

Es importante controlar la dieta del perro y restringir el consumo de sodio. El ejercicio debe ser limitado y controlado.

5. Neoplasias (Tumores)

Los tumores en el tracto respiratorio, como los tumores de pulmón, los tumores traqueales o los tumores mediastínicos, pueden causar tos en perros. Los tumores pueden irritar e inflamar las vías respiratorias, obstruir el flujo de aire o comprimir los órganos circundantes. La tos puede ser seca o húmeda, y puede contener sangre. Otros signos clínicos pueden incluir dificultad para respirar, pérdida de peso, letargo y pérdida de apetito.

Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos clínicos, el examen físico y las pruebas de diagnóstico por imagen. La radiografía de tórax puede revelar la presencia de un tumor. La tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) pueden proporcionar imágenes más detalladas del tumor. La biopsia del tumor es necesaria para confirmar el diagnóstico y determinar el tipo de tumor.

Tratamiento: El tratamiento depende del tipo, la ubicación y el tamaño del tumor, así como del estado general de salud del perro. Las opciones de tratamiento pueden incluir:

  • Cirugía: Para extirpar el tumor.
  • Quimioterapia: Para destruir las células cancerosas.
  • Radioterapia: Para destruir las células cancerosas.
  • Cuidados paliativos: Para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

6. Alergias e Irritantes Ambientales

Las alergias y los irritantes ambientales, como el polen, el polvo, el humo, los productos químicos y los aerosoles, pueden irritar las vías respiratorias y causar tos en perros. La tos alérgica suele ser seca y puede estar acompañada de otros signos de alergia, como picazón en la piel, estornudos, secreción nasal y lagrimeo. La exposición a irritantes ambientales puede desencadenar una tos similar.

Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos clínicos y las pruebas de alergia. Las pruebas de alergia pueden incluir pruebas cutáneas o análisis de sangre para identificar los alérgenos específicos a los que el perro es sensible.

Tratamiento: El tratamiento tiene como objetivo controlar los síntomas y reducir la exposición a los alérgenos e irritantes. El tratamiento puede incluir:

  • Antihistamínicos: Para reducir la picazón y la inflamación.
  • Corticosteroides: Para reducir la inflamación de las vías respiratorias.
  • Ácidos grasos omega-3: Para mejorar la salud de la piel y reducir la inflamación.
  • Evitar la exposición a alérgenos e irritantes: Mantener la casa limpia y libre de polvo, evitar el humo y los productos químicos, y usar un filtro de aire.

7. Otras Causas Menos Comunes

Existen otras causas menos comunes que pueden provocar una tos que simula obstrucción en perros. Estas incluyen:

  • Parásitos Pulmonares: ComoDirofilaria immitis (gusano del corazón) oOslerus osleri (nódulos traqueobronquiales).
  • Pneumonía: Inflamación de los pulmones causada por bacterias, virus, hongos o aspiración de alimentos o líquidos.
  • Bronquitis Crónica: Inflamación crónica de los bronquios.
  • Fístula Esofagotraqueal: Conexión anormal entre el esófago y la tráquea.

¿Qué Hacer si mi Perro Tose Como si Tuviera Algo Atorado?

Ante un episodio de tos que simula obstrucción en tu perro, es crucial actuar con calma y observar detenidamente la situación. Aquí te presento una guía paso a paso de las acciones que debes tomar:

1. Observación Detallada

El primer paso es observar cuidadosamente a tu perro para recopilar la mayor cantidad de información posible. Presta atención a los siguientes aspectos:

  • Características de la tos: ¿Es seca, húmeda, áspera, suave, continua o intermitente? ¿Suena como un graznido de ganso? ¿Se produce enAccess-Control-Allow-Origin: * ataques?
  • Otros síntomas: ¿Presenta dificultad para respirar, arcadas, regurgitación, estornudos, secreción nasal, lagrimeo, letargo, pérdida de apetito, fiebre o cambios en su comportamiento?
  • Circunstancias del episodio: ¿La tos comenzó repentinamente después de que el perro estuviera masticando algo? ¿Ocurre con mayor frecuencia durante el ejercicio, la excitación o por la noche? ¿Ha estado expuesto a otros perros recientemente?
  • Estado general de salud: ¿Tu perro tiene alguna enfermedad preexistente, como enfermedad cardíaca o colapso traqueal? ¿Está al día con sus vacunas y desparasitaciones?

Toda esta información será valiosa para el veterinario al momento de realizar el diagnóstico.

2. Revisión de la Boca y la Garganta

Con precaución y si tu perro lo permite, intenta revisar su boca y garganta en busca de signos de obstrucción. Pídele a alguien que te ayude a sujetar al perro si es necesario. Utiliza una linterna para iluminar la garganta y busca:

  • Cuerpos extraños visibles: Huesos, astillas, palos, juguetes u otros objetos que puedan estar atascados.
  • Inflamación o enrojecimiento: Signos de irritación o infección.
  • Heridas o úlceras: Lesiones en la mucosa oral.

¡Importante! No intentes extraer un objeto atascado si no estás seguro de poder hacerlo de forma segura. Podrías empujarlo más profundamente en la garganta o causar daño adicional.

3. Maniobra de Heimlich (con Precaución)

Si sospechas que tu perro se está asfixiando y no puedes extraer el objeto, puedes intentar realizar la maniobra de Heimlich. Sin embargo, es crucial hacerlo con precaución y solo si el perro está consciente y puede respirar un poco.¡Nunca realices la maniobra de Heimlich en un perro inconsciente!

  1. Perros pequeños: Sujeta al perro boca abajo, con la espalda contra tu cuerpo. Coloca una mano sobre su abdomen, justo debajo de las costillas. Realiza de 3 a 5 compresiones rápidas hacia arriba y hacia adentro.
  2. Perros grandes: Coloca al perro de pie o acostado de lado. Arrodíllate detrás de él y coloca tus brazos alrededor de su abdomen, justo debajo de las costillas. Realiza de 3 a 5 compresiones rápidas hacia arriba y hacia adentro.

Después de realizar la maniobra de Heimlich, revisa nuevamente la boca del perro para ver si el objeto ha sido expulsado. Incluso si el objeto es expulsado, es importante llevar al perro al veterinario para que lo examine y se asegure de que no haya sufrido ninguna lesión interna.

4. Consulta Veterinaria Urgente

En los siguientes casos, es fundamental buscar atención veterinaria urgente:

  • Dificultad respiratoria severa: El perro tiene dificultad para respirar, jadea excesivamente, tiene encías azules o moradas, o se desmaya.
  • Tos persistente: La tos no mejora después de unos minutos o empeora con el tiempo.
  • Sangre en la tos: El perro tose sangre.
  • Sospecha de obstrucción: Sospechas que el perro tiene un objeto atascado en la garganta y no puedes extraerlo.
  • Cualquier otro síntoma preocupante: El perro presenta cualquier otro síntoma que te preocupe.

Incluso si los síntomas son leves, es recomendable consultar al veterinario para descartar causas subyacentes graves y recibir el tratamiento adecuado.

Diagnóstico Veterinario

El veterinario realizará un examen físico completo de tu perro y te hará preguntas sobre su historia clínica y los síntomas que ha presentado. Es importante proporcionar al veterinario toda la información que hayas recopilado durante tu observación inicial. El veterinario puede recomendar las siguientes pruebas de diagnóstico:

  • Radiografía de tórax: Para evaluar los pulmones, el corazón y la tráquea.
  • Endoscopia o broncoscopia: Para visualizar directamente la tráquea y los bronquios y extraer cuerpos extraños o tomar biopsias.
  • Análisis de sangre: Para evaluar la función de los órganos y detectar infecciones o inflamación.
  • Ecocardiograma: Para evaluar la estructura y la función del corazón.
  • Pruebas de alergia: Para identificar los alérgenos a los que el perro es sensible.

Tratamiento Veterinario

El tratamiento dependerá de la causa subyacente de la tos. Algunas opciones de tratamiento comunes incluyen:

  • Antibióticos: Para tratar infecciones bacterianas.
  • Antitusígenos: Para suprimir la tos.
  • Broncodilatadores: Para abrir las vías respiratorias.
  • Corticosteroides: Para reducir la inflamación.
  • Diuréticos: Para eliminar el exceso de líquido de los pulmones en casos de insuficiencia cardíaca.
  • Cirugía: Para extraer tumores o reparar colapsos traqueales graves.

Es fundamental seguir las instrucciones del veterinario al pie de la letra y administrar los medicamentos según lo prescrito. También es importante programar citas de seguimiento para evaluar la respuesta al tratamiento y realizar ajustes si es necesario.

Prevención

Si bien no todas las causas de la tos que simula obstrucción son prevenibles, existen medidas que puedes tomar para reducir el riesgo de que tu perro la desarrolle:

  • Vacunación: Mantén a tu perro al día con sus vacunas, incluyendo la vacuna contra la tos de las perreras.
  • Control de parásitos: Realiza desparasitaciones regulares y utiliza preventivos contra el gusano del corazón.
  • Dieta saludable: Alimenta a tu perro con una dieta equilibrada y de alta calidad para mantener su sistema inmunológico fuerte.
  • Control del peso: Evita el sobrepeso y la obesidad, ya que exacerban el colapso traqueal y la enfermedad cardíaca.
  • Evitar la exposición a irritantes: Reduce la exposición de tu perro al humo, el polvo, los productos químicos y otros irritantes ambientales.
  • Supervisión: Supervisa a tu perro mientras juega y mastica para evitar que ingiera objetos extraños.
  • Revisiones veterinarias regulares: Lleva a tu perro al veterinario para chequeos regulares y vacunas.

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